Como los Normandos de Asterix mi amigo no conocía el miedo. Eso era la único que se podía pensar al verle conducir cualquier vehículo que tuviera ruedas.
Recuerdo bien, un día, en una despedida de soltero, otro amigo común, al bajarse de un cart en el que había estado compitiendo contra él, dijo esa frase : "este chico no conoce el miedo". Todos reimos en ese momento. Luego lo hemos comentado muchas veces, las más recientes con cierto temor, pues sabíamos que había sufrido un accidente del que, milagrosamente salió ileso.
Hoy mi amigo ha conocido el miedo. El precio es demasido alto; él está en el hospital y una persona ha fallecido.
Me da igual lo que pase ahora (sé seguro que él sobrevive), me dan igual las circunstancias concretas del accidente, sólo sé que, esa primera vez no debí reirme. No tiene ninguna gracia no conocer el miedo.