Sus majestades satánicas dieron una lección de R'n'R y de "savoir faire". Algún día alguién tendrá que tomarles como ejemplo en una de esas camapañas para incentivar a la tercera edad a estar más activa y promover el respeto hacía los mayores (64 años tiene el que menos). En mi tuvieron un efecto vigorizante que no habría logrado ni un tratamiento de un mes en un Spa.
Claro que, el post concierto - que se alargó hasta altas horas de la madrugada - tuvo, justo, el efecto contrario.
Da igual.
Al día siguiente tren a Valencia, y a visitar la Copa América con unos amigos. Sol, mar, una ciudad bonita, compañía de buenos amigos, conocer gente interesante, compartir una buena mesa, salidas nocturnas y esa sensación de tranquilidad que proporciona el verano; eso era justo lo que necesitaba.
Llegué a Madrid absolutamente rendido, lo justo y necesario para dormir 10 horas del tirón (y así recuperar lo que no había dormido desde el jueves).
Crisis de ansiedad superada.
Lo único que me preocupa (y no mucho, la verdad) es saber quién es el que va a venir a provocarmela de nuevo esta semana. Pero bueno, por el momento vamos bien, y "que me quiten lo bailao".
Saludos
PD. Algún día tendremos que hablar largo y tendido de Valencia y su America's Cup; sus luces y sus sombras. Pero hoy mi tiempo no da para más.