Me sorprende muchísmo la productividad de mis compañeros blogueros. Es increible; todos los días hay algo nuevo que leer. Es una maravilla, cualquier cosa que ocurra en el mundo tiene su opinión reflejada en esta comunidad. Y, si no hay nada que comentar, da igual, otros compañeros hay que no se dedican a seguir la actualidad, van poir libre (a estos los envidio más todavía).
Me es imposible seguir todos los blogs, vamos; me es imposible seguir ninguno, no tengo tiempo.

Esto me lleva a la segunda cuestión que anuncio en mi título : ¿Qué pasa los meses de junio y julio? ¿Es la primavera queº al sangre altera? Yo no sé si en otras profesiones ocurre lo mismo, pero en la abogacía es terrible. Todo el mundo quiere pedir cita, todo el mundo quiere poner demandas, los Juzgados no paran de sacar resoluciones, la declaración de la renta...
El año que viene me tomo las vaciones en junio.